Pensamientos automáticos · adultos, adolescentes e infancia

Lo que pasa, lo que pienso, lo que siento

Mira cómo una misma situación se abre en lecturas distintas, cada una con su emoción. Después, haz el tuyo.

Actividad enviada por tu psicóloga o psicólogo. Lo que hagas se queda en este dispositivo: tú decides al final qué hacer con ello.

Lo mismo, leído de tres maneras

Ahora, lo tuyo

Solo lo que vería una cámara: quién, dónde, qué se dijo o se hizo. Lo que escribas se queda en este dispositivo.

Cómo se usa en sesión

Pon el ejemplo animado una vez y explica con él el modelo. Después, construid juntos el abanico de una situación reciente de la persona.

Entre sesiones

Envía el enlace o imprime la hoja: arriba, el abanico; abajo, cuatro abanicos pequeños para apuntar situaciones de la semana.

Qué no es

No decide qué lectura es la verdadera ni sustituye pensamientos por otros «positivos». Sirve para ver que el pensamiento media la emoción. No aplica cuando el hecho en sí es grave (una pérdida real, un riesgo): ahí el trabajo es otro.