Comprobarlo, en vez de suponerlo
Escribe lo que crees que pasará y cuánto te lo crees. Pruébalo y, después, mueve el punto: puede bajar, quedarse igual o subir.
Actividad enviada por tu psicóloga o psicólogo. Lo que hagas se queda en este dispositivo: tú decides al final qué hacer con ello.
Comprobarlo, en vez de suponerlo
Tu experimento
Lo que hagas se queda en este dispositivo.
Escríbelo de forma que se pueda comprobar. ¿Lo grabaría una cámara? «Pensarán que soy tonto» no se ve; «se reirán» sí, aunque si es «de mí» a veces no se sabe.
Eso pasa dentro de la cabeza de los demás y no se puede ver. ¿Qué harían o dirían si fuera verdad?
Toca o arrastra en el eje antes del gráfico, de 0 (nada) a 100 (totalmente).
Lo que haces para que no pase lo temido. Si lo mantienes, no sabrás qué habría pasado sin ello.
Lo que viste y oíste, también lo que no encaja con lo que esperabas.
Toca o arrastra en el eje después del gráfico.
Lo que creía, y lo que pasó
Cómo se usa en sesión
Mira el ejemplo y diseñad juntos el experimento: una predicción que se pueda ver, cuánto se la cree la persona (arrastrando el punto), qué hará, cuándo y dónde, y qué conductas de seguridad dejará.
Entre sesiones
La persona completa el «después» lo antes posible y mueve el segundo punto. La hoja trae dos fichas con su gráfico en blanco.
Qué no es
No es una prueba que se aprueba o se suspende: el resultado puede bajar, quedarse igual o subir. No sirve para exponerse a riesgos reales ni para buscar tranquilidad en dudas de salud u obsesiones.